07 abril, 2006

yo espero abril ¤

El tiempo pasa y uno se consume,

el tiempo pasa y la vida no nos une

Yo espero abril, el otoño y las tazas vacías,

algunos fuegos arden, y otros ni se avivan.

El viento sopla y uno se confunde,

el viento sopla y nos hunde.

Yo espero abril, el otoño y la mirada perdida,

algunos fuegos queman, y otros nos iluminan.

No hay perdones, ni disculpas que valgan.

Las flores en la tumba de las palabras

que uno es esclavo.

Es tan fácil llorar con los ojos cerrados.

Yo espero abril, el otoño y las hojas caídas,

algunos fuegos duermen y otros ya son cenizas.

Algunos fuegos locos llenan el aire de chispa,

algunos fuegos bobos se pierden de vista.

Yo espero abril que algún fuego

me encienda la vida

Las flores en la herida de los puñales

que uno ha clavado.

Es tan fácil llorar con los ojos cerrados.

29/03/1998

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"Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Dijo que somos un mar de fueguitos.
- El mundo es eso. Reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y hay gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende."


"El mundo" de Eduardo Galeano. Fragmento de "El libro de los abrazos"