En su relato El autoservicio, el escritor de lengua idish Isaac Bashevis Singer narra el encuentro de dos refugiados judíos en Nueva York durante la inmediata posguerra: Aron, especialista en literatura idish; y Esther, una joven que arrastra tras de si las penurias de los campos de concentración rusos y alemanes. Una noche, consternada, Esther le comunica a Aron que ella ha visto, en plena noche, a Hitler junto a otros nazis en un café de Brodway. Aron advierte, entonces, en Esther un estado de progresiva demencia alucinatoria. Sin embargo, finalizando el relato, Aaron ofrece otra perspectiva acerca de las visiones de Esther:
"Pensé en lo que me dijo Esther referente a Hitler en el autoservicio. Me había parecido una solemne tontería, pero ahora comencé analizar la cuestión. Si el espacio y el tiempo no son mas que formas de percepción, como afirma Kant, y la calidad, la cantidad y la causalidad únicamente categorías del pensamiento ¿porque no iba Hitler a celebrar una conferencia con unos cuantos nazis en un restaurante automático de Brodway? Esther no habló como una loca. Había visto una porción de la realidad que la celestial censura prohíbe por lo general. Había tenido un vislumbre de algo situado detrás del telón de los fenómenos." Mas adelante Aron concluye "Si, por Brodway pasean cadáveres"
Figuras del cuerpo rememorado - Pablo Dreizik